Última actualización el 19 de enero de 2026 por Dra. Lilian Jaime
Una extracción dental simple es un procedimiento que realiza su médico habitual en el consultorio, utilizando herramientas especializadas para levantar o extraer el diente de su alveolo. Los dientes se pueden extraer mucho más fácilmente de lo que usted cree. Los dientes se mantienen dentro de su alveolo óseo mediante un conjunto de fibras elásticas, y su dentista utilizará un conjunto de herramientas especializadas para manipular suavemente el diente, lo que hará que las fibras se aflojen y, finalmente, se desconecten. Después de extraer el diente, es posible que se rellene la zona de la extracción con material de injerto óseo para minimizar la contracción ósea en el área circundante. Los dientes que aún no han salido se extraen quirúrgicamente, a menudo con el paciente bajo anestesia intravenosa para evitar molestias y traumas. Si es necesario, el diente extraído puede sustituirse posteriormente por un implante dental o un puente.
Las extracciones dentales se suelen realizar cuando los dientes están demasiado dañados para poder salvarlos o cuando dejar un diente en la boca causaría más daño que beneficio. Hay cuatro razones principales por las que podría necesitar una extracción dental.
- Caries dental
- Daño dental
- Absceso dental
- Desalineación o apiñamiento
